La Fed, prudente en cuanto al endurecimiento de la política monetaria

Los funcionarios de la Reserva Federal de Estados Unidos (Fed) esperan seguir avanzando para que la primera economía mundial alcance los umbrales para reducir las compras masivas de activos pronto, según recoge el acta de la reunión de junio. Pese a todo, no se han mostrado prudentes para disminuir los estímulos.

«En general, se consideró que el estándar del Comité no se había cumplido todavía, aunque los participantes esperaban que los avances continuarán», se desprende de los textos publicados. «Mencionaron que esperaban que las condiciones para empezar a reducir el ritmo de las compras de activos se cumplieran algo antes de lo que habían previsto en reuniones anteriores».

Algunos miembros indicaron en la reunión del 15 y 16 de junio que la economía avanzaba más rápido de lo esperado, viéndose acompañada por un aumento desmesurado de la inflación. Ante este panorama, veían justificado levantar el pie del acelerador. Sin embargo, tras los debates el pensamiento general es la calma y la prudencia.

«En las próximas reuniones, los participantes seguirán evaluando el progreso de la economía hacia los objetivos del Comité y comenzarán a discutir sus planes para ajustar la trayectoria y la composición de las compras de activos», señalan las actas. «Además, reiteraron su intención de notificar con suficiente antelación un anuncio de reducción del ritmo de compras».

La reunión de junio ha marcado un giro en la comodidad del banco central con respecto a los riesgos de inflación, en medio de un aumento de las presiones sobre los precios a medida que la economía se recupera de la pandemia, impulsada por el apoyo masivo de la política monetaria y fiscal.

Los funcionarios federales han mantenido los tipos de interés a corto plazo cerca de cero, pero indicando que se podría ajustar la política monetaria en los próximos meses.

Sin embargo, en la rueda de prensa posterior a la reunión, el presidente Jerome Powell indicó que los miembros del comité habían mantenido sus primeras discusiones sobre la reducción del ritmo de compras de bonos que el banco central realiza cada mes. Tal y como están las cosas ahora, la Fed está comprando, al menos, 80.000 millones de dólares de bonos del Tesoro y 40.000 millones de dólares de valores respaldados por hipotecas.

REITERAN QUE LA INFLACIÓN SERÁ TRANSITORIA

Desde el fin de la reunión, han sido varios miembros de la Reserva Federal los que han dicho que ha llegado el momento de elaborar el proceso de desincentivos, reduciendo las compras y la eliminación del ‘tapering’.

Pese a ello, las actas aportan poco al diáologo público sobre las ayudas del Banco Central a la economía. Se esperaba alguna pista sobre la opinión de los miembros sobre cuándo podría comenzar la reducción.

Sobre la evolución de la economía estadounidense, la Fed ha revisado al alza, según las actas, la inflación y el crecimiento económico. La Reserva Federal sigue sosteniendo que la presión de los precios será transitoria, pero no comenzará a estabilizarse hasta que llegue al 3,4% durante este año.

Esto ha servido de argumento para adelantar la primera subida de tipos de interés a 2023, aunque los precios de mercado indican ahora que se producirá, al menos, en 2022.

Los miembros también debatieron los recientes movimientos en los mercados de financiación a corto plazo, concretamente las operaciones ‘repo’, en las que los bancos acuden a intercambiar garantías de alta calidad, como los bonos del Tesoro, por reservas. En las últimas semanas, estas operaciones han registrado una demanda récord, y los funcionarios de la Fed han expresado en general su apoyo a la creación de un mecanismo permanente de ‘repos’ como respaldo para garantizar que las operaciones de mercado se desarrollen sin problemas.

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