Las automotrices estadounidenses se benefician a raíz de acuerdos más flexibles

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Tras años de despidos, cierres de plantas y bancarrotas, los fabricantes de autos y proveedores de partes en Estados Unidos están llevando a las fábricas a sus límites. Acuerdos más flexibles con los sindicatos permiten ahora que General Motors (GM) y Chrysler Group fabriquen autos durante 120 horas a la semana o más, pagando menos por las horas extra.

Hoy en día, casi 40% de las fábricas en América del Norte operan en horarios de producción que superan las 80 horas semanales, comparado con 11% en 2008, apuntó Ron Harbour, un socio en la consultora Oliver Wyman. «La industria de EEUU nunca ha experimentado un nivel tan alto de uso de capacidad», señaló.

Después de la crisis financiera, las automotrices del país cerraron 27 fábricas, mientras GM y Chrysler se reestructuraron con el auspicio de Washington. Pero las ventas de vehículos en EEUU han repuntado con fuerza desde su mínimo de 10,4 millones de vehículos en 2009.

En julio, las ventas de autos y camionetas alcanzaron un ritmo anualizado de 15,8 millones, frente a 14,2 millones un año atrás. Las ventas de autos totalizaron un máximo de 17,5 millones de unidades en 2005. Ese año, la industria tenía 925.700 empleados. Para el 2012, la fuerza laboral era de 647.600.

El año pasado, la combinación de un alza en las ventas y una capacidad de producción ajustada ayudó a las automotrices estadounidenses a generar las segundas mayores ganancias en la historia del sector.

Pero los fabricantes de autos son cautelosos en invertir en instalaciones o maquinaria que podría convertirse en una carga si caen las ventas. Es por ello que están exprimiendo lo más que pueden las fábricas y el personal que tienen.

Un cambio en los contratos con los sindicatos ha sido clave para las empresas, que ahora pueden programar turnos nocturnos y de fines de semana sin tener que pagar tanto en tiempo extra como lo hacían antes. La incorporación de un tercer turno, algo que han adoptado muchas plantas, también reduce las horas adicionales. Además, la remuneración por horas extra comienza después de 40 horas semanales, no después de ochos horas al día como antes.

En Ohio, Chrysler está fabricando desde hace dos años unos 800 Jeep Wranglers al día y utilizando horas extra para cubrir las líneas de producción 20 horas al día, seis días a la semana. El resultado: 70 Wranglers más al día, lo que produce 1,6 millones de dólares o más en ingresos diarios extra.

GM opera seis de sus plantas de EEUU con horarios de tres turnos. El año pasado, la automotriz produjo 3,24 millones de vehículos en América del Norte, comparados con 4,52 millones en 2007, cuando tenía cinco plantas de ensamblaje más.

Ford ha ido más lejos, agregando un cuarto equipo de trabajo en algunas plantas de motores y transmisiones para mantenerlas operando por 152 de las 168 horas de la semana.

La técnica ha ayudado a expandir la producción en 600.000 vehículos en los últimos 15 meses, el equivalente a tres plantas de ensamblaje, dice James Tetreault, vicepresidente de manufactura de Ford para América del Norte.

«En un mundo ideal, quisiéramos que nuestras plantas operaran sin parar los 365 días del año», señala Tetreault. «Eso sería un sueño financiero, pero aún no sabemos cómo hacerlo».

 

Fuente: The Wall Street Journal

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