La actividad económica argentina sufrió una abrupta caída en agosto de 1,2%, en relación a un año atrás.
Así lo confirman cifras oficiales, en lo que es la caída más pronunciada desde julio de 2009. Según las consultoras privadas, la Argentina ingresó en recesión en el primer trimestre del año y continuaría así al menos hasta 2015.
El Estimador Mensual de Actividad Económica (EMAE), que elabora el cuestionado Instituto de Estadísticas y Censos (INDEC), retrocedió 0,9% en comparación con julio anterior, y es la primera baja después de cuatro meses de indicadores levemente positivos en esa medición, cuestionada por privados y organismos internacionales.
Para la mayoría de los analistas económicos, la principal causa de la caída de agosto se debió principalmente a las restricciones de divisas que genera atrasos o directamente faltas en la compra de insumos que termina impactando en la actividad.
La economía había crecido 0,9% en el primer bimestre del año, pero en marzo bajó en igual medida y retrocedió otro 0,5% en abril, para en mayo experimentar un descenso del 0,2%. En junio y julio, volvieron los indicadores positivos mensuales del EMAE de un 0,7% y un 0,1% respectivamente para alcanzar la baja más importante del año del 1,2% en agosto, medido en forma interanual.
En términos porcentuales, la caída de agosto resultó la más abultada desde julio de 2009, aunque a partir de este año el organismo cambió la metodología de medición. Para la consultora que dirige Orlando Ferreres, todos los sectores de la economía se muestran en retroceso y proyecta para los últimos cuatro meses del año un mantenimiento de la retracción al estimar que continuará la escasez de divisas.
Fuente: Banca&Negocios