La Bolsa de Atenas cerró este miércoles con una fuerte caída del 9,24%, y el índice de los principales bancos se descalabró un 26,6%, tras las primeras declaraciones del nuevo gobierno griego, que exige renegociar la deuda.
La Bolsa de Atenas ha perdido un 31% desde el 8 de diciembre, cuando comenzó la secuencia electoral que culminó el domingo pasado con la victoria del partido de izquierda radical Syriza en las legislativas.
Por otra parte, el tipo de interés del bono griego a diez años superó el 10% este miércoles. Hacia las 10H45 (09h45 GMT), la tasa del bono a diez años subía al 10,080% (contra el 9,476% de la víspera) en el mercado secundario, donde se intercambia la deuda ya emitida. Ya había superado este tope simbólico a comienzos de enero. «No hay compradores para la deuda griega», por lo que «los movimientos de las tasas son más importantes», explica Patrick Jacq, estratega de deuda del banco BNP Paribas.
El nuevo Gobierno quiere renegociar la abultada deuda del país con sus acreedores, la Unión Europea y el Fondo Monetario Internacional, con el fin de encontrar una «solución viable, justa y mutuamente beneficiosa», dijo este miércoles el primer ministro, Alexis Tsipras.
Según Jacq, «el riesgo de contagio es no obstante muy limitado», sobre todo después del anuncio del Banco Central Europeo (BCE) de poner en marcha un plan de compra de activos entre los que se incluye deuda soberana, explica el experto.
El rendimiento del bono español subía al 1,463%, contra el 1,390% de la víspera; el italiano al 1,605%, contra el 1,531%; mientras que el portugués se situaba en el 2,579%, contra el 2,443% anterior.
Por su parte, los intereses que pagan los países considerados más sólidos de la zona euro, que actúan de valor refugio en periodo de aversión al riesgo, estaban relativamente estables.
Los intereses del bono alemán estaban en el 0,380%, contra el 0,383% de la víspera, y el de Francia, en el 0,598% contra el 0,577% precedente.
Fuente: AFP