El tiempo, la paciencia y la resistencia son principios fundamentales para el éxito como inversionista

En tiempos de crisis los inversionistas son proclives a vender sus activos de riesgo y a refugiarse en los activos considerados más seguros, pero la mayor parte de lo que realmente importa en una inversión depende de principios fundamentales, no de las noticias del momento.

Existen una serie de principios que cualquier inversionista debería tomar en cuenta:

La diversificación es una manera de limitar el riesgo de pérdidas en un mundo incierto: tener distintas clases de activos puede ser frustrante, porque requiere poseer algunos que pueden ser impopulares. La razón es que el  futuro irá en direcciones que ni usted ni su asesor financiero pueden comprender.

Usted es su propio peor enemigo: El mayor riesgo  que enfrentan los inversionistas son sus propias emociones y prejuicios y las conductas destructivas que causan. Comprenda qué errores es propenso a cometer y adopte estrategias que limiten su riesgo.

Hay un precio que pagar: El mercado bursátil ha ofrecido históricamente retornos estelares a largo plazo, pero eso tiene un costo, que es aceptar un torrente incesante de resultados impredecibles, volatilidad sin sentido y crisis inesperadas, reseñó The Wall Street Journal.

Si usted puede mantenerse firme con sus inversiones en los momentos difíciles, el precio que paga es un estrés muy fuerte. No todo el mundo está dispuesto a pagar ese precio y por eso la oportunidad es para aquellos que sí lo están.

En caso de duda, elija la inversión con los honorarios más bajos: Las ganancias de los inversionistas siempre serán iguales a la rentabilidad del mercado global menos honorarios y gastos.

Si un inversionista paga honorarios por debajo del promedio habrá conseguido una excelente manera de obtener resultados superiores a la media, porque es mucho más común que un gestor de fondos cobre honorarios excesivos a que generes rendimientos excesivos.

Recuerde que mientras menor sea el costo, mayor la probabilidad de que la balanza se incline a su favor.

El tiempo es la fuerza más poderosa en la inversión:  Para los inversionistas que aguantan más tiempo, la riqueza crece de forma exponencial. Warren Buffet, de 84 años de edad, tiene una fortuna cercana a 73 millardos de dólares, pero la mayor parte de ella se acumuló después de cumplir los 60 años. La verdadera clave de su riqueza es que ha sido un inversor fenomenal durante dos tercios de siglo.

La gran lección, que todos podemos aprender, es que el tiempo, la paciencia y la resistencia generan dividendos.

Fuente: Banca y Negocios.com

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