Los legisladores estadounidenses deberían aprovechar las bajas tasas de interés para invertir en infraestructura y alentar las innovaciones que impulsan la productividad, afirmó un integrante de la Reserva Federal el martes, mientras sus compatriotas votan en las elecciones presidenciales.
El presidente de la Fed de Chicago, Charles Evans, un destacado integrante del ala cauta del banco central, entró en el debate sobre la política fiscal justo cuando abrían las urnas. Aseguró que su predicción de un crecimiento económico futuro de entre 1,75 y 2 % fue «informada tras una evaluación de qué políticas son probables que se diseñen» en Washington.
La Fed, que podría subir las tasas de interés antes de fin de año, se convirtió a veces en materia de polémica en la dura campaña entre la demócrata Hillary Clinton y el republicano Donald Trump. El magnate inmobiliario neoyorquino acusó a la presidenta de la Fed, Janet Yellen, de mantener bajas las tasas para ayudar al presidente Barack Obama.
«La política fiscal, si promoviera más el estímulo y pudiera ser dirigida hacia usos más socialmente productivos (como) las inversiones en infraestructura, que me parece que es algo que debemos hacer de todas formas, por qué no hacerlo cuando las tasas de interés están bajas», comentó Evans en un desayuno en el Consejo de Relaciones Exteriores.
«Esto probablemente acabaría aumentando las tasas reales y nos ayudaría a todos», agregó.
Clinton prometió que desvelará un plan para reconstruir infraestructuras en Estados Unidos en sus 100 primeros días en la Casa Blanca, asegurando que creará nuevos empleos. Por su parte, Trump propuso aumentar el gasto en el aparato militar y la infraestructura, aunque precisó que reducirá el gasto en otras categorías en un 1 por ciento cada año.
En relación al objetivo de inflación de la Fed de un 2 %, Evans destacó que la medición preferida por la Fed está ahora en un 1,7 %.
«Estamos cerca, estamos llegando, y si tuviera más confianza en que vamos a llegar al 2 %, me sentiría mejor sobre la normalización de la política monetaria», dijo, aunque precisó que aún hay «razones para estar nerviosos sobre la inflación».
Fuente: Reuters