Las acciones de Nintendo cayeron casi 20% este lunes después de que la compañía advirtiera de un tercer año consecutivo de pérdidas operativas.
El anuncio aumentó la presión sobre el creador de «Super Mario» para que abandone su política de no licenciar su software a empresas rivales.
Después del cierre del mercado del viernes, la compañía con sede en Kyoto recortó sus estimaciones de ventas globales de WII U para el año hasta el 31 de marzo en casi 70% a 2.8 millones de unidades.
Hasta el momento Nintendo se ha rehusado a permitir que sus juegos estén disponibles en consolas construidas por competidores o en tabletas u otros aparatos móviles que son cada vez más utilizados por los jugadores.
Nintendo espera una pérdida operativa de 35,000 millones de yenes (335.7 millones de dólares), comparado con una estimación inicial de una ganancia de 100,000 millones de yenes.
Las débiles ventas de la Wii U marcan un fuerte contraste con la de su antecesora, la Wii, que llevó a las acciones de la empresa a un récord máximo de 73,200 yenes en noviembre de 2007. El papel ha perdido más de 80% desde entonces.
La más reciente advertencia se da sólo tres meses después de que Nintendo reiteró que sus proyecciones de ventas para la Wii U, en momentos en que Microsoft lanza su nueva XBox One y Sony Corp su PlayStation 4.
El fabricante de videojuegos japonés realizará una presentación de estrategia el 30 de enero.