Bruselas advirtió hoy de los «riesgos» y de la «vulnerabilidad» que crea la elevada deuda pública en España y otros países, que en el caso español se encuentra en torno al 100 % de su PIB y espera que se mantenga en altos niveles en la próxima década salvo que se tomen medidas «significativas».
En su informe trienal sobre la sostenibilidad de las finanzas públicas de los Estados miembros, la Comisión destaca que España y otros 14 países europeos -Bélgica, Dinamarca, Alemania, Irlanda, Italia, Letonia, Hungría, Malta, Holanda, Austria, Portugal, Eslovaquia y Suecia- verán declinar en los próximos años su ratio de deuda pública, aunque de un modo muy desigual.
Por el contrario, Bruselas calcula que la deuda aumentará en once países: República Checa, Lituania, Estonia, Francia, Hungría, Finlandia, Reino Unido, Bulgaria, Polonia y, muy especialmente, Eslovenia y Croacia.
Ante estos «niveles sin precedentes de endeudamiento en los países europeos y desarrollados desde la Segunda Guerra Mundial», la Comisión recalca que la mayor parte de los Estados miembros se verían beneficiados si cumplieran de manera estricta las recomendaciones de contención del déficit público.
Advierte además de los riesgos que conlleva el alto endeudamiento, por ejemplo al señalar que, «a la vista de los altos niveles de deuda, el impacto de un shock en los tipos de interés sería particularmente fuerte en España, Italia, Portugal, Francia y Hungría».
También destaca el peligro de que un impacto negativo lastre el crecimiento del PIB, lo que tendría un efecto particularmente nocivo en Italia, Portugal, Hungría, Bélgica, Francia y España.
«Por ejemplo, un crecimiento permanentemente menor de 0,5 puntos porcentuales de la tasa de crecimiento del PIB podría llevar a un aumento de 7 puntos porcentuales más de los ratios de deuda de Italia y Portugal en 2026, respecto a lo esperado», apunta el informe.
Sobre el caso concreto de España, la Comisión estima que la tendencia al alza de su deuda podría llegar a su fin este año, al marcar un 101,3 % para después experimentar una ligera rebaja el siguiente ejercicio hasta el 100,4 %, tal y como refleja en su informe.
Sin embargo, las predicciones de Bruselas no son optimistas, ya que estiman que España no logrará bajar su deuda pública del 100 % hasta 2020 y que ésta seguirá en el 92 % dentro de diez años. Eso sí, siempre y cuando la economía mantenga unas condiciones «normales» y se mantengan los esfuerzos fiscales.
Este «alto nivel de deuda pública representa una fuente de vulnerabilidad para la economía española», afirma la institución, que avisa de los «altos riesgos» a medio plazo que esto puede suponer, sobre todo si algo se tuerce, aunque a corto y largo plazo no teme por la sostenibilidad de las arcas españolas.
La CE advierte de que hay 4 entre 10 posibilidades de que, por el contrario, el porcentaje aumente en los próximos años y en 2020 sea superior al de este año.
La Comisión también ve posible que el ritmo de reducción de la deuda mejore, pero a costa de unos esfuerzos estructurales «significativamente mayores» de los que a día de hoy están sobre la mesa.
En concreto, calcula que, para lograr reducir la deuda al 75 % del PIB en 2017, haría falta sumar en los próximos años 2,5 puntos porcentuales adicionales al superávit primario estructural del 0,2 % que la CE prevé en 2017.
Fuente: EFE
Ante los diferentes escenarios que se pueden plantear, la conclusión de Bruselas es clara: España «presenta un alto riesgo a medio plazo desde la perspectiva del análisis de la sostenibilidad de su deuda». EFE