Los precios al consumidor de Estados Unidos se moderaron en noviembre, pero la tendencia subyacente seguía apuntando a una inflación más firme gracias al aumento de los costos de los arriendos, lo que podría apoyar la senda de alzas de tasas de interés de la Reserva Federal el próximo año.
El Departamento del Trabajo dijo el jueves que el Índice de Precios al Consumidor (IPC) subió un 0,2 % el mes pasado, ya que los incrementos de valores de la gasolina se desaceleraron y los costos de los alimentos se mantuvieron bajos.
El IPC avanzó un 0,4 % en octubre.
En los 12 meses a noviembre, el IPC se incrementó un 1,7 %, la mayor ganancia interanual desde octubre de 2014. El índice de inflación sumó 1,6 % en el año hasta octubre.
Economistas encuestados por Reuters habían previsto una alza de 0,2 % en los precios al consumidor del mes pasado y un ascenso de 1,7 % en la comparación interanual.
La inflación subyacente, que excluye los volátiles costos de la energía y los alimentos, se aceleró un 0,2 % el mes pasado tras avanzar 0,1 % en octubre. El precio de los arriendos representó buena parte de esta lectura el mes pasado.
En la medición año a año, el IPC subyacente presentó un incremento de 2,1% , sin cambios respecto al mes anterior.
El miércoles, la Fed elevó su tasa de interés de referencia en 25 puntos base, a un rango de entre 0,50 y 0,75 %, y la presidenta de la entidad, Janet Yellen, dijo que la medida de se trataba de un «voto de confianza por la economía» estadounidense.
El banco central prevé aplicar tres alzas de tasas de interés en el 2017 en anticipación a agenda fiscal del presidente electo de Estados Unidos, Donald Trump, que impulsaría el crecimiento a través de fuertes gastos en infraestructura y recortes de impuestos.
La Fed tiene un objetivo de inflación de 2 % y realiza seguimientos de una medición sobre las alzas de precios que actualmente se ubica en 1,7 %.
Fuente: Reuters