Dólar australiano se impone en el mercado

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El dólar australiano ha pasado la mayor parte de esta semana repuntando desde un reciente mínimo de tres años frente al dólar de Estados Unidos debido a que China informó un abrupto aumento de sus importaciones, una fuerte producción industrial y un alza de las ventas minoristas, así como una estabilización de la inflación.

Los números sugieren que la desaceleración del crecimiento en la segunda mayor economía del mundo estaría llegando a su fin, y que Beijing será capaz de evitar un aterrizaje forzoso después de todo.

Y enfrentémoslo, la primera economía en beneficiarse del buen desempeño de China es Australia. Para muestra, basta observar el precio del mineral de hierro.

Ya ha subido 20% desde finales de mayo ante la suposición de un aumento de la demanda china. Como principal productor de mineral de hierro del mundo, se trata de una muy buena noticia para Australia.

Cabe destacar que el dólar australiano ha cosechado esas ganancias esta semana por sí solo pese a un recorte de las tasas de interés australianas y a una rebaja de las propias proyecciones del Banco de la Reserva de Australia para el crecimiento y la inflación.

Sin embargo, no todos comparten la exuberancia que muestra el dólar australiano debido a China.

Ciertamente, el aumento de 10,9% en las importaciones reportado a comienzos de esta semana sugiere que la economía china está protagonizando un reacomodamiento en dirección a un aumento de la demanda interna y abandonando su dependencia de las exportaciones.

Y un incremento de 9,7% en la producción industrial y un aumento de 13,2% en las ventas minoristas, reportados el viernes, lo confirman.

Debido a que la inflación sigue estando bastante estática en 2,7%, esto significa que el Banco Popular de China está en una posición favorable para continuar expandiendo gradualmente la política monetaria con el fin de respaldar la economía.

En los últimos meses, el banco central chino ha estado permitiendo una apreciación gradual del yuan hacia nuevos niveles récord frente a su contra parte estadounidense.

La caída que esto significa para la competitividad de China genera ciertas dudas sobre las nuevas cifras de la balanza comercial, que muestran que las exportaciones crecieron 5,1% en el año hasta junio, especialmente debido a la continua debilidad de la demanda en mercados clave como la eurozona.

 

Fuente: online.wsj.com

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